Elija el grupo de edad de su hijo
Los seis tests evalúan las mismas cuatro áreas de razonamiento con preguntas visuales. La dificultad, el tiempo y la cantidad de lectura se ajustan a cada etapa.
Elija el grupo de edad y empiece gratis
¿No sabe qué grupo elegir?
Elija el grupo que corresponda al nivel actual de su hijo, no solo a su fecha de nacimiento. Las dificultades se solapan en los extremos, así que un niño cercano a un límite obtiene un resultado con sentido por cualquiera de los dos lados.
- Si su hijo aún no lee, use el test de 4 a 5 años sea cual sea su edad. Es totalmente visual, así que no se pierde nada.
- Si leer todavía le cuesta, baje un grupo. Un niño de seis años al que las palabras le resultan difíciles se maneja mejor con el test de 4 a 5 y lo disfruta más.
- Si su hijo se aburre, suba un grupo. Las preguntas demasiado fáciles dicen tan poco como las imposibles.
- Si la atención le dura poco, empiece por un grupo menor. Los tests sin límite de tiempo eliminan toda la presión.
Qué cambia entre los grupos de edad
| Grupo | Lectura | Preguntas | Tiempo | Tarea más difícil |
|---|---|---|---|---|
| 4–5 | ninguna | 20 | sin límite · 6 min | patrones repetidos de dos pasos |
| 6–7 | palabras sueltas | 20 | sin límite · 7 min | primeras analogías de formas |
| 8–9 | frases cortas | 24 | por sección · 9 min | analogías dobles y rotación |
| 10–11 | frases cortas | 24 | por sección · 9 min | dos reglas a la vez |
| 12–14 | frases cortas | 24 | por sección · 9 min | matrices de tres por tres |
| 15–18 | frases cortas | 24 | por sección · 9 min | matrices con varias reglas |
Cómo se corrige el test
Cada respuesta se pondera según la dificultad de la pregunta, y la suma se traslada a la escala conocida en la que 100 equivale a la media del grupo de edad. El resultado aparece como rango y no como cifra única, sobre una curva de campana, junto a una puntuación separada para cada una de las cuatro secciones. Así verá dónde están realmente los puntos fuertes de su hijo.
Para que el resultado tenga sentido
Elija un momento en el que su hijo esté descansado y no acabe de salir del colegio. Busque una habitación tranquila y déjele responder solo. Llámelo juego de acertijos y no examen, porque los niños que se sienten evaluados rinden sistemáticamente peor. Una tableta o un portátil funcionan mejor que un móvil, ya que las formas se comparan con más facilidad en una pantalla grande.
